martes, 29 de abril de 2008




recuerde el alma dormida,
avive el seso e despierte,
contemplando
cómo se passa la vida;
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el plazer;
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo a nuestro parescer,
cualquier tiempo passado
fue mejor.

Jorge Manrique.

No hay comentarios.: